Biblioteca online: libros libres

Hecho con Padlet

sábado, 7 de abril de 2012

Feed, Mira Grant.

Mi afición a los zombis no viene de la última moda de la norteamericana The Walking dead, igual que mi predilección por los vampiros no arranca de la serie Crepúsculo. Desde que siendo adolescente me enamorara de Gary Oldman en Drakula y la banda sonora de la película ambientara mis días y mis noches ha llovido mucho. Lo mismo puede decirse de esas primeras películas de serie B (y algunas de serie Z) que veía sola y a oscuras, poblando después mis pesadillas. Nunca he podido resistirme a una buena película de zombis, y con buena me refiero a cualquiera que me haga plantearme si la entrada a mi casa es segura o si tengo suficientes provisiones en la nevera en caso de desastre zómbico.


Los zombis vuelven a estar de moda, y eso ha supuesto que a las películas, series y cómics se unan también novelas que tratan el tema. Como es habitual, esta entrada lleva el acertadísimo título de la novela, Feed, que en inglés signifca alimentar (sin comentarios) y en el ámbito informático son los titulares de noticias que se usan en blogs y demás. Nada mejor para presentar el tema. Y es que Feed se sitúa en un mundo post apocalíptico en el que un virus ha diezmado la población mundial y convertido nuestro mundo en otro muy diferente. A diferencia de la mayoría de historias del género, el libro no se centra en los momentos del Levantamiento, es decir, en el auge de la epidemia, sino años después cuando la sociedad se ha visto obligada a cambiar su estructura y una nueva generación ha crecido con la desgracia.

Los protagonistas son dos hermanos y jóvenes reporteros que nos adentran en el mundo de la información futura. Los medios de comunicación tradicionales han sido sustituidos por los bloggeros, que persiguen la verdad a toda costa. Y ése podría ser uno de los temas fundamentales de la novela, la verdad e integridad periodística como principio. Hay momentos en que la realidad zombi se ve eclipsada por la trama periodística y política de la historia, y no faltan las críticas más o menos encubiertas al gremio periodístico actual. Como aliciente a los que nos gustan las realidades futuristas, podemos deleitarnos con las descripciones detalladas de  los sistemas de seguridad (y los cambios de mentalidad) de una sociedad gobernada por el miedo. Como se puede apreciar, el libro ofrece atractivos suficientes incluso para los no amantes del género.

Aunque la novela tiene final, la autora ha aprovechado el éxito de Feed y ya está a la venta la segunda parte, Deadline, eso sí, en inglés... Os dejo el videotrailer de ambas novelas. 


No resisto la tentación de rescatar la BSO de Drákula...


miércoles, 15 de febrero de 2012

Como una novela, Daniel Pennac.

Por razones que no vienen al caso, una amiga me recomendó la lectura de Como una novela, una obra que ni es una novela, ni tampoco un estudio pedagógico, ni un sesudo ensayo... ¿qué será, qué será...? pues eso, como una novela. En este libro Daniel Pennac expone de una manera muy lírica a veces, muy prosaica otras, cómo hacer que los niños se aficionen a la lectura, y que los adolescentes no la abandonen. Creo que se trata de una lectura IMPRESCINDIBLE para todos aquellos que nos dedicamos a la enseñanza, además de cualquier bibliotecario, pedagogo, educador o padre en general(que levante la mano el que se libre). Con unos argumentos poco corrientes, pero de lógica y sencillez aplastante, Daniel Pennac convence, y si en algún momento puede parecer utópico, me gusta pensar que las utopías nos ayudan a conservar la esperanza, tan necesaria en esta profesión y, por qué no, en esta vida.

martes, 7 de febrero de 2012

Bicentenario del nacimiento de Dickens

Hoy, 7 de Febrero, se conmemora el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens, uno de los mejores y más célebres novelistas ingleses.
Como viene siendo habitual, Google nos lo recuerda con su personal homenaje ilustrativo.

Lógicamente, este año veremos muchas reediciones de las obras del escritor. Austral, por ejemplo, ha recuperado dos clásicos del autor en edición de bolsillo, Los documentos póstumos del Club Pickwick y David Copperfield.

También el cine ha visto un filón en las obras de este autor universal para hacer multitud de versiones cinemátográficas de novelas como Oliver Twist o Grandes esperanzas. De esta última se hará una nueva versión este año, siendo ya más de cien las adaptaciones de sus obras al cine, incluyendo la popular Cuento de Navidad.

Os dejo con el fragmento inicial de Historia de dos ciudades, leedlo bien y comprobaréis que sus palabras nos pueden parecer, aunque tristemente vigentes, increíblemente hermosas.

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.

domingo, 29 de enero de 2012

El temor de un hombre sabio

En vista de lo que estaba tardando en colgar una nueva crítica me he auto-impuesto el castigo de no comenzar otro libro hasta que escribiera las entradas correspondientes a las lecturas anteriores, así que ahí va la primera.

Efectivamente, conseguí aguantar la tentación y esperar a las vacaciones navideñas (¡qué lejos quedan ya!) para leer El temor de un hombre sabio. La espera ha merecido la pena. Patrick Rothfuss no nos decepciona en esta nueva entrega de la trilogía que comenzaba con El nombre del viento. Si recordáis, en la primera parte Kuothe nos contaba parte de su vida en un día. Llega el segundo día y el protagonista prosigue su historia. En esta parte se pueden apreciar ciertos cambios con respecto a la primera. El más importante es que se introduce el humor en varios pasajes, de una manera sutil e inesperada, lo que se agradece aún más. El otro cambio tiene que ver con la evolución del propio personaje, Kuothe se nos está haciendo mayor y emprende sus primeras (e increíbles) aventuras sexuales, tema éste que se trata a veces con el humorismo antes mencionado.

Por deformación profesional me ha recordado esta lectura al género picaresco, no recuerdo que la primera lo hiciera aunque los ingredientes también estaban allí. Quizá sea en esta parte más evidente porque el Kuothe tabernero adulto que cuenta su historia empieza a mostrarse menos heroico, o mejor invencible, a nuestros ojos. Algo ha pasado en su vida (todavía no sabemos qué) y lo ha hecho dejar esa confianza en sí mismo, ese orgullo del Kuothe adolescente que brilla en sus palabras.

No puedo extenderme en las múltiples historias que aparecen en la novela, hacerlo destriparía el placer del descubrimiento de cualquier lector que se anime a comenzar la lectura, objetivo primero de este blog. A los que ya la hemos leído tan sólo nos viene a la mente una pregunta... ¿para cuándo la tercera parte?

viernes, 13 de enero de 2012

No me iré sin decirte adónde voy, Laurent Gounelle

Aunque la portada del libro recuerda mucho a las de Federico Moccia (de la misma editorial) la historia de esta novela se parece en poco a las aventuras italianas del autor. En este caso el escenario escogido son las calles de París, un París luminoso y cosmopolita. Pero no es la ciudad la protagonista de la historia, se trata de París como podría ser cualquier otra ciudad salvo porque es desde la torre Eiffel desde donde nuestro protagonista pretende acabar con sus días.

En algunas webs he visto que se refieren a esta novela como un libro de autoyuda. Si bien es cierto que en algunos momentos la historia se diluye en una especie de tratado práctico del tipo "cómo superarte en la vida", encuadrarla dentro de ese género me parece exagerado, por mucha psicología y experiencia en desarrollo personal que se gaste el autor.

Alan es el protagonista de la historia y cuando está a punto de suicidarse un extraño personaje le convence para que desista de su empeño y siga todos sus consejos e instrucciones prometiéndole la felicidad. Esta aparente acción altruista ya parece poco probable, pero menos verosímil se va haciendo la historia cuando el protagonista cede a todo tipo de peticiones extravagantes, inusuales y ridículas por parte de su "mentor". Más aún cuando la razón por la que accede a estas "pruebas" es porque ha dado su palabra bajo juramento sobre su vida... algo contradictorio con su primera intención suicida.

A pesar de todo la novela acaba enganchándonos un poco, algunas partes son graciosas, otras interesantes... nada como para tirar cohetes, un final inesperado pero demasiado "y vivieron felices y comieron perdices". Pero claro, un libro de "autoayuda" no puede acabar mal... ¿o sí?

aquí os dejo un enlace a la entrevista que concedió el autor a ABC.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La elegancia del erizo, Muriel Barbery

Si entendemos que uno de los elementos principales de una novela es la acción de la misma, entonces aquí no estamos ante una novela. En La elegancia del erizo no hay acción, no ocurre nada... es lo que llamaríamos una historia de personajes, en la que la acción se subordina al retrato psicológico de los protagonistas. Y antes de seguir perorando como si fuera una profesora de lengua o similar (¡qué locura) intentaré explicar el no-argumento de la historia.
Reneè es la portera de un lujoso edificio de París y cumple meticulosamente con todos los estereotipos de cualquier portera que se precie: arrastra las zapatillas al andar, tiene la televisión a todo volumen en la portería y muestra cara de acelga y mirada vidriosa ante cualquier frase mínimamente complicada. Pero si hay una expresión adecuada para describir a Renè es, sin duda, que las apariencias engañan. Nuestra sarcástica protagonista es de todo, menos simple y estereotipada. Cinéfila y lectora compulsiva, bautiza a su gato León por Tolstoi, y sus reflexiones sobre la sociedad y los personajes que la rodean nos muestran una inteligencia y un sentido del humor excepcionales. Y es que la novela es muy divertida, tan sólo recuerdo haberme reído tanto con algún título de Sharpe, con la salvedad de que en éste, el humor era menos sangrante, más facilón.
La otra protagonista de la historia es tan inteligente y reflexiva como Reneè, a pesar de tener tan sólo doce años. Paloma es muy crítica con su familia, a la que presenta como un estereotipo de la sociedad burguesa adinerada de París “Si se quiere comprender a nuestra familia, basta con observar a los gatos. Nuestros gatos son dos grandes odres atiborrados de croquetas de lujo que no tienen ninguna interacción interesante con las personas” O “en la familia estereotipo, yo me pido ser la rana intelectual de izquierdas”.
Las continuas digresiones no son un obstáculo para la lectura, sino que constituyen la base misma sobre la que edificar ese fino y caústico sentido del humor tan importante en la novela.
Ya hay versión cinematográfica, aunque no la he visto. Dudo mucho que me anime a hacerlo, puesto que la sensación agridulce, y el placer con el que he leído esta deliciosa novela difícilmente podrá mejorarse con ninguna película. Por si no ha quedado suficientemente claro, recomiendo fervientemente su lectura, sobre todo, a todos aquellos que disfruten de las sutilezas y la ironía como arma defensiva contra la realidad.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

FLORES DE SOMBRA, SOFÍA RHEI

Hazel, la protagonista de este libro, se ha tenido que trasladar con su madre a la antigua casa familiar en un pequeño pueblo. Pensando que va a ser el verano más aburrido de su vida, se lleva una sorpresa cuando descubre que el jardín de su casa guarda un gran secreto; se trata en realidad de una puerta a otro mundo, un mundo fantástico e imposible, colorido y mágico que discurre paralelo al nuestro... 

A pesar de tener un comienzo algo típico, la historia es muy imaginativa y original y despertó en mi conciencia treintañera el recuerdo de una película; Dentro del Laberinto (Banda sonora fantástica de David Bowie y protagonizada por una jovencísima Jennifer Connelly). Se trata de un libro muy recomendable, bastante lírico y evocador...

Un jardín de flores negras.
Un reloj lunar.
Un chico misterioso enmascarado.
"Si quieres que no te olvide, haz algo que merezca la pena recordar".

Para todos aquellos que no tenéis ni idea de qué película hablo, ni de quién es ese David Bowie (snif, snif) os dejo también alguna escena de la película.