martes, 18 de diciembre de 2012

Charla y Master Class



El miércoles 19 de Diciembre tendrá lugar una charla en el salón de actos del instituto Virgen del Carmen  por parte del ilustrador Ricardo Oliveros, alias Fritz. Esta actividad se inserta en el programa de dinamización de la lectura y la cultura que se lleva a cabo desde el proyecto de Lectura y Biblioteca del centro.
Ricardo Oliveros es un conocido ilustrador andaluz que ha dirigido la reciente colección de cómics 12 del doce, un proyecto ambicioso y original que se enmarca en las diversas actuaciones que durante este año se han realizado para conmemorar el bicentenario de La Pepa.
Cada álbum de la colección se centra en algún suceso histórico, la batalla de Trafalgar, la invasión napoleónica, la promulgación de la Constitución, etc. Quizá una de las novedades más importante sea la de que no sólo aparecen los personajes históricos, sino que también hay personajes de la vida diaria de la época, lo cual nos ofrece una magnífica mirada a la sociedad del momento.
Ricardo Oliveros explicará de manera amena y visual cómo ha sido el proceso creativo, sin duda algo muy interesante para los alumnos del centro que acudirán a la charla. A continuación, el ilustrador puertorrealeño, y participante también en la colección, Juan Luis Rincón, impartirá una master class a los alumnos ganadores del concurso de cómics del centro

sábado, 8 de diciembre de 2012

Premios Libros y Literatura.es

Hace ya unos meses publiqué la reseña del libro El momento en que todo cambió. He decidido participar con esta reseña en el concurso que patrocina la página de Libros y Literatura, en donde premian la mejor reseña elegida por un jurado especializado y otro jurado popular. La intención es dar a conocer blogs que, como éste, se dedican a la divulgación literaria o al fomento de la lectura.


Los que queráis votar por esta reseña podéis hacerlo a través de este enlace de Facebook. Todos los que voten recibirán un vale promocional de descuento para comprar libros en la página de Libros y Literatura. La reseña ganadora se llevará un ereader y un lote de 20 libros o sólo el lote en caso del segundo puesto. Si gano, prometo hacer una donación a la Biblioteca del instituto, que buena falta nos hace!

El momento en que todo cambió, Douglas Kennedy.
Ed. Planeta, 2012.

Si pudiéramos dibujar el recorrido de la vida en una línea, cada punto podría ser ese momento crucial del que dependerá el resto de la trayectoria. Quizá toda nuestra vida precedente exista tan sólo como camino hacia ese punto, o tal vez no, pero una vez trazado, no hay vuelta atrás.


El momento en que todo cambió es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Lo que se anuncia como una gran historia de amor se queda terriblemente corto para describir la novela que tenemos entre manos. Es una historia de amor, sí, grande en la medida en que sus personajes son seres complejos y humanos, pero también es una novela histórica que nos traslada al Berlín de la Guerra fría, al mundo del espionaje y la tragedia gris de aquella época. Por tanto, tenemos una novela en tres dimensiones; de amor, histórica y de espionaje, un tres por uno en toda regla. 

La historia se centra en varios momentos de la vida del protagonista Thomas Nesbitt, un escritor de libros de viajes que se traslada a Berlín en 1984. Allí conoce a Petra Dussmann y por primera vez se siente absolutamente enamorado. Sin embargo, como anuncia el título, un sólo momento puede cambiarlo todo, y lo que comienza como una idílica relación de amor, puede convertirse en la más trágica de las historias. Como explica el autor "El amor es un riesgo necesario que todos debemos correr para vivir, pero como todo riesgo, es peligroso porque te hace vulnerable". 

Después de terminar el libro me entraron ganas de leer algo más sobre la época para comprobar si los horrores que se relatan en la novela representan la realidad de manera fiel. Teniendo en cuenta que el autor vivió los acontecimientos de cerca, "soy un niño de la Guerra Fría", no es desacertado pensar que las situaciones planteadas pudieran muy bien haber ocurrido en esa "ciudad esquizofrénica".

El momento en que todo cambió sorprende al lector con giros inesperados y deja una sensación agridulce por la nostalgia de todos los momentos en que nuestra vida cambió o pudo haberlo hecho. 

martes, 4 de diciembre de 2012

El camino de baldosas amarillas, Juan de Dios Garduño

Como muchos ya sabéis, Juan de Dios Garduño me ofreció ser lectora beta de su última novela, El camino de baldosas amarillas. Acordé con él que no desvelaría nada de la trama hasta que saliera publicada, por lo que me ha dado tiempo a leer también la anterior, Y pese a todo... que también reseñé hace unos días. 

El camino de baldosas amarillas se ubica en el ambiente opresivo y gris de la posguerra española. Su protagonista es el pequeño Torcuato, el hijo menor de una familia humilde al que le encanta leer e ir al colegio. Por determinadas y trágicas circunstancias -prefiero que lo descubráis con la lectura- Torcuato acaba siendo enviado a un manicomio. Allí, con el único consuelo que le proporciona el libro de El maravilloso Mago de Oz, pronto comprende que la mejor manera de sobrevivir será pasar desapercibido. Sin embargo, una serie de personajes irán desfilando por las páginas de la novela y logrando abrirse camino en el corazón de Torcuato -y del propio lector-. Copperfield, el loco entrañable que se cree un personaje de Dickens, Agnus -la chica- o Carlos, son personajes tan importantes como el propio protagonista.

Aunque aparentemente el argumento se aleja bastante de Y pese a todo..., la verdad es que ambas tienen el mismo núcleo argumental; las relaciones humanas en momentos extremos, ya sea por una invasión zombi o por una situación de abuso de poder. En definitiva, parece que a Garduño le interesa indagar en los comportamientos y naturaleza humanos con la excusa de "te voy a contar una de miedo". Quizá porque el terror surja de lo que puede llegar a hacer el propio ser humano.

Ésta es, probablemente, una de las novelas que más me ha costado reseñar sin caer en los spoiler, y de hecho he tenido que cercenar excesivamente el argumento. Esto se debe a que la historia tiene magistrales giros argumentales. Las hipótesis de lectura cambian constantemente, lo que parecía metafórico era real, lo que imaginabas al principio y desechaste también lo era..., al final de la lectura sientes que el autor ha estado jugando contigo todo el rato, y te lo imaginas con esa sonrisa de gato que se comió al ratón. Y es que eso es precisamente lo que parece gustarle a Garduño, despistarnos, cogernos por sorpresa y... ¡Buhh!

Lo que más me ha gustado de la historia es la forma en que está narrada. Se aprecia un estilo más lírico y evocador en el uso del lenguaje que en su anterior novela. Tal vez porque contrasta también mucho con ese ambiente tan negro que nos dibuja en sus páginas. Si en Y pese a todo me recordaba a Koontz o Stephen King, en El camino de baldosas amarillas encuentro el tremendismo de Cela con Pascual Duarte. Aparte de las semejanzas obvias en el ambiente, hay un elemento de violencia grotesca y desmedida que las acerca, tremendas imágenes plásticas que golpean la mente del lector y lo dejan K.O.

También me ha gustado comprobar el agudo sentido del humor de Garduño, que es capaz de relacionar sutilmente el cruento manicomio en donde sitúa la acción con el conocido programa de Gran Hermano, y es que "aquí dentro todo se intensifica". 

En todo caso, se me queda una pregunta en el tintero, teniendo en cuenta las ganas de jugar del autor, que en Y pese a todo nos camuflaba el título de su siguiente novela, ¿aparecerá en ésta el título de la próxima?